
Después vino la montaña. Desde la ciudad de Mérida se sube hasta alcanzar los dos mil y algo de metros. Mucuchíes es el poblado más grande y desde el que se parte a las distintas poblaciones cercanas. Ahí me desplacé en jeep, en caballo y con los pies. En la parte alta se encuentra el Parque nacional Sierra la Culata, donde uno se encuentra páramos y frailejones; montañas y ríos de agua pura, frío y lluvia. Tuve la oportunidad de ser guiado por Lolo, un hombre muy alto y poco parlanchín, de esos que sólo hablan cuando uno les pregunta, pero no por seriedad, sino por ayudar a los pobres citadinos a copar con el silencio de la montaña.