Claro, no todo es descanso y reposo en la vida... también hay que tomar buses hacia Chachapoyas, la capital de Amazonas. En el que nos subimos nos dio un poco de miedo porque estaban de luto los choferes. Nunca entendí si el susodicho había muerto en cumplimiento de su deber, pero en los asuntos del manejo en el Perú, siempre hay que andar con cuidado, pues.Ya en Chachapoyas, no hay nada como aprovechar que viajamos toda la noche y podemos aprovechar la madrugada para recorrer la ciudad y sus bellos colores matutinos. (La primer foto, sólo se llama estilo "clásicomodernismo")