Friday, April 13, 2007

En el eje Cafetero colombiano: Manizales, Bogotá, Parque Los Nevados. Fotos de un mochilazo


He tratado de no dejar de actualizar el blog mientras viajo, pero es muy complejo, sobre todo cuando te has dado cuenta que los simples textos no bastan y que las fotos son una parte esencial en esto. Mi fotógrafo favorita me abandonó, bueno en realidad nunca quiso venir, pero estoy seguro que hubiéramos hecho maravillas...

Se hace lo que se puede, y bueno, a veces ni eso. Cuando uno no tiene el cable de la cámara a la mano y cuando las compus son un poco lentas, es complicado hacerse el escritor, redactor, fotógrafo, viajero, relator... pero dejémonos de quejas: el asunto es que si quiero aumentar el tráfico en mi blog de 300 visitas mensuales (- 150 que son mías, si no es que más) a al menos unas 500 (más las 150 mías), requiero actualizar con más frecuencia o hacer cosas más interesantes...



Hoy, en casa de los Salazar Arias, que gentilmente me recibieorn en Manizales, tengo una compu disponible y bajé algunos archivos de fotos, así que me dispongo a hacer un breve relato.

La primera de esta serie es... adivina adivinador. Un helecho en formación, sí, atinaste. Bueno, en realidad es un negativo de un helecho en formación, pero esta noche no resistí el gusto de hacer un poco de juego con las imágenes, no fuese sino para darles un poco de sabor. Este helecho se encontraba en la zona de protección del parque Otún-Quimbaya, cerca de la ciudad de Pereira, en Colombia.


Acá, a la derecha, la perfección de un hongo del bosque. Tan perfecto como hasta ahora ha salido mi viaje: muchos amigos, mucha información para mi tesis, un montón de contactos para volver, unos sitios preciosos, unas mujeres guapísimas. La verdad es que debería animarme a cambiar mi sitio de residencia. La belleza está, ahora, voy por la inteligencia... deseénme suerte.

Si algo me ha llamado la atención es cómo los medios de información tergiversan todo y hacen una paranoia de nuestro diario acontecer. Acá no hay guerrilleros apostados en cada esquina esperando por ti para llevarte secuestrado a la selva, ni hay un país que ama a Uribe, por el contrario, hay mucha discusión sobre el futuro de la nación y la crítica es fuerte, las emociones se derraman, el colombiano discute.

Me obsequiaron un par de revistas y he tenido más pláticas que nada para tratar de comprender los sesenta años de guerrilla, la participación de los grupos militares, la lucha por el poder. Colombia es un sitio de gente educada, un poco conservador, consumista como el mexicano, pero emprendedor y lleno de buenas ideas para el futuro.



Este dedo aparece en la entrada del museo Botero, al que vine de nuevo para recuperar algunas de las fotos que me hiciera favor de robar el maldito que se llevó casi mi vida, en mi querida Lima. Bueno, en realidad no es un dedo, sino una mano gigante, pero llegué a Bogotá justo un día después de que Bush pasara con su gira en que dijo que él y Bolívar tenían algo en común (lo mismo que Afganistán y Tepito se parecen), y me hizo pensar en la mano del luchador de izquierda que le pone un dedo al TLC, a la globalización, a la puerta exterior, al caótico mundo represor.

En Colombia también hay gente en contra del TLC, también hay pobres que la sufren y no la ven, también hay un proceso privatizador, también hay dificultades.

Luego vine al eje Cafetero (o cafetalero, como diríamos en México, pero desde que estoy en sudamérica me he dado cuenta que nuestro español "correcto" es tan relativo como el tiempo que nos toma viajar a la luna: si lo haces con un toque de mota, si lo haces como la NASA, si lo llevas a cabo en tus sueños. En Perú los peruanos dicen hablar un español excelente, pero los colombianos de precian de los mismo, mientras que los mexicanos se sienten la mismísima academia de la lengua y los venezolanos ponen como muestra a sus eruditos académicos), para concoer sus procesos de ecoturismo...



El parque los Nevados es el tercero del país: recibe algo así como 80 mil visitantes al año, y por más que se tratan de hacer bien las cosas, los impactos se notan y se suman al calentamiento global: el glaciar se derrite a passos agigantados. ¿Entenderemos, los humanos, antes de que sea demasiado tarde? Este Chalet está a unos 4700 m.s.n. Y está plantado en la mitad de la nada. De pronto me imaginé un ovni, una casa extravagante, un monolito para campistas y escaladores.

No sé si al lector alguna vez le hablaron de la olla de grillos: un punto en el que todos los políticos (bueno, ampliémoslo a quienes hablan mucho) se reúnen para decir todo y nada; para solucionar el mundo y verlo pasar con una bufanda larga, temrómetro en la mano y una fiebre enorme. Pero esa fue mi sensación cuando en Santuario Risaralda vi a todos estos pequeños insects reunidos sin hacer nada, ahí viéndose los unos a los otros y tan entretenidos que no advertían la cercanía del depredador más peligroso: cualquier analogía con la actualidad es mera coincidencia



Mañana sábado parto hacia Medellín, a ver a los famosísimos paisas, que dicen son una clase aparte: los que más viajan, los más aventureros, los que se localizan por toda Colombia y por el mundo, emprendiendo, ideando, soñando con cambiar a su mundo.

De ahí al norte, a conocer las playas del Atlántico, veremos qué más nos tiene preparada esta linda tierra.

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